"Este estudio no solo redefine la comprensión de los rituales mayas, sino que también tiene implicaciones genéticas y antropológicas más amplias", afirmó Barquera. Los resultados, publicados en la revista Nature, resaltan la importancia de la tecnología genética moderna en la investigación arqueológica y abren nuevas preguntas sobre la historia y la genética de las poblaciones mayas.