El gobierno federal ha expropiado 70 inmuebles en Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo a favor del Tren Maya, promoviendo el desarrollo turístico.
La comunidad de Chiquilá se enfrenta a un preocupante recale de peces muertos, lo que ha generado especulaciones sobre contaminación y riesgos para la salud.