Hoteles y restaurantes pagan 2 mil pesos por mil litros de agua de pipa, mientras las familias la obtienen gratis, en una situación crítica que afecta a toda la comunidad.
La comunidad de Chiquilá se enfrenta a un preocupante recale de peces muertos, lo que ha generado especulaciones sobre contaminación y riesgos para la salud.