Tras meses de sospechas, una redada en el Louvre destapa un esquema de venta ilegal de entradas y corrupción interna que afecta la imagen del museo parisino.
Guillermo del Toro anunció que fundará un centro de Stop Motion en París en colaboración con Netflix, buscando proteger esta técnica de animación que está fuera del alcance de la inteligencia artificial.