La nueva ley de telecomunicaciones fue aprobada por las comisiones del Senado en fast track, generando acusaciones de censura y limitaciones a la libertad de expresión.
Este ataque, ocurrido el 18 de abril, se produjo tras la devolución de toallas supuestamente sucias por la arena de la playa, evidenciando el peligro de hospedarse en lugares no regulados adecuadamente.