Las madres buscadoras respaldan a la ONU y exigen intervención internacional ante la crisis de desapariciones en México, con más de 100,000 desaparecidos.
Su muerte, que se produce en un día simbólico para la lucha de los derechos de las mujeres, ha dejado un vacío significativo en la defensa de las víctimas del secuestro en México, un tema que ella abordó con valentía a lo largo de su vida.