Ante el reporte oficial de 3,117 fallecidos, el gobierno de Irán atribuye muertes a terrorismo para evadir acusaciones de represión armada contra civiles.
La represión estatal en Irán cobra la vida de niños y mujeres, mientras organismos internacionales alertan que suman 734 manifestantes muertos en un escenario de censura y arrestos masivos.
Durante el Día Internacional de la Mujer, las activistas se reunieron para demandar el respeto a sus derechos humanos, laborales, sexuales y reproductivos, pero se encontraron con una fuerte represión policial que incluyó el uso de gas lacrimógeno.
Entre los sancionados se encuentran figuras clave como Daniella Desiree Cabello Contreras, hija del ministro del Interior, y otros altos funcionarios como Aníbal Coronado, ministro de Despacho de la Presidencia, y Freddy Ñáñez, ministro de Comunicación