Esta declaración se produce en respuesta a las recientes sugerencias del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien propuso renombrar la región como el “Golfo de América”, un comentario que ha suscitado reacciones tanto en México como a nivel internacional.
En una reciente entrevista en este medio, la analista política Lizzy Santoyo subrayó que, aunque estas medidas parecen dirigidas a frenar la inmigración y el tráfico de fentanilo, también podrían golpear la economía de Estados Unidos, justo en un momento en que el país experimenta una inflación controlada.
El experto señaló que si bien podrían venir negociaciones más estrictas en cuanto a normas mexicanas y contenido nacional en los productos de exportación -especialmente por preocupaciones sobre inversiones chinas disfrazadas como mexicanas-, el panorama no es tan sombrío como algunos temen.
Sheinbaum utilizó sus redes sociales para aclarar que la estrategia mexicana no busca cerrar fronteras, sino atender las necesidades de los migrantes antes de que lleguen a la frontera con Estados Unidos.