La joven salió a comprar cochinita, una tradición familiar de los domingos, sin imaginar que ese día se convertiría en un infierno. La violencia que ha azotado a la región se evidenció de manera desgarradora cuando un hombre, en un intento desesperado por salvar su vida, utilizó a Alondra como escudo humano.
La iniciativa se enmarca en un contexto de diversidad cultural y social en Quintana Roo, donde la educación inclusiva se convierte en una herramienta esencial para combatir la desigualdad