Tras aceptar un acuerdo con el Departamento de Justicia, el yerno de Ismael Zambada admite culpabilidad operador de laboratorios clandestinos por tráfico de metanfetaminas.
Las autoridades federales arrestan a obispo en el aeropuerto de San Diego por cargos de corrupción y lavado de dinero, provocando su renuncia inmediata.