La Profepa clausura 17 predios en la Península de Yucatán, afectando más de 3,700 hectáreas de selva, como parte de los operativos contra la tala ilegal y el cambio de uso de suelo.
La SEMARNAT autorizó la construcción de la Tren Maya terminal Cancún en un predio de 261.8 hectáreas. El proyecto enfrentará críticas de ambientalistas.