La comunidad de Chiquilá se enfrenta a un preocupante recale de peces muertos, lo que ha generado especulaciones sobre contaminación y riesgos para la salud.
Este proyecto, que abarca un total de 8.8 kilómetros, incluye tres carriles —dos de circulación y uno reversible— así como un entronque, una ciclovía y un sistema de iluminación.