En el ámbito emocional, se trata de ser conscientes del impacto de nuestras acciones y palabras en las personas con las que interactuamos, ya sea en el trabajo, en casa o en nuestras relaciones personales. Heredia resalta que la falta de comunicación empática puede llevar a problemas de ansiedad, depresión y, en casos extremos, a tasas de suicidio más altas, especialmente entre los hombres.