El líder de los comuneros aseguró que están abiertos al diálogo con las autoridades estatales para resolver el conflicto y permitir el ingreso de camiones recolectores al basurero. Debido a este bloqueo, el sitio ha dejado de recibir parte de las 700 toneladas diarias de basura que genera la población de la capital de Quintana Roo.
Desde el 8 de noviembre, los ejidatarios han cerrado el acceso al camino de Vigía Chico, en un esfuerzo por reclamar sus derechos sobre el terreno ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con quien mantienen un conflicto por la titularidad.
En el lugar estaba también César García Lagunas, abogado defensor de unas familias que denunciaron que el pasado 7 de febrero fueron agredidas por elementos policíacos durante un desalojo, en estas colonias irregulares.
Los sujetos se dieron a la fuga en una camioneta blanca, con placas UUH-720-J, la que apareció estrellada contra una roca, en el entronque de esta comunidad con la carretera federal 307.
En ese sentido, los ejidatarios acusaron al gobierno federal de demostrar falta de interés, para pagar la indemnización de las hectáreas que fueron expropiadas hace más de 60 años para la construcción de la carretera.
Como medida de protesta, los inconformes impidieron que los jornaleros coloquen postes y cables quienes optaron por retirarse por temor a ser retenidos.