A solo dos meses de la jornada electoral, el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) se encuentra paralizado, incapaz de avanzar en actividades esenciales para la organización de los comicios, lo que pone en duda la viabilidad del proceso electoral.
Históricamente, las elecciones en México han sufrido de alta abstención, lo que plantea el desafío de motivar a los ciudadanos a ejercer su derecho al voto en un contexto donde la información sobre el proceso es escasa