Las importaciones de pechuga de pollo desde Brasil se duplicaron entre 2022 y 2025, generando millonarias pérdidas y poniendo en riesgo miles de empleos en México.
El Gobierno federal anunció la imposición de aranceles a la azúcar importada de hasta el 210 por ciento. Esta medida busca proteger a la agroindustria nacional de la caída de los precios internacionales y la sobreoferta en el mercado interno.