Las restricciones sanitarias impuestas por Europa a la carne brasileña generan preocupación por un posible desvío de exportaciones hacia México
Ciudad de México. La Unión Nacional de Avicultores (UNA) advirtió que las crecientes importaciones de pechuga de pollo deshuesada provenientes de Brasil representan un grave riesgo para el empleo, la inversión y el desarrollo rural en México. Durante el periodo comprendido entre 2022 y 2025, el volumen de estas internaciones se duplicó al pasar de 90 mil a más de 196 mil toneladas, lo que representa un incremento del 118%. Ante esta situación, el sector productivo solicita la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para eliminar la exención arancelaria y sustituirla por cupos de importación regulados.
Pérdidas económicas y afectación al empleo
Lorenzo Martín Martín, presidente del Consejo Directivo de la UNA, señaló que la presión sobre los márgenes de los productores afecta la permanencia de granjas y frena la cadena de valor en las regiones rurales. Según estimaciones de la industria, el sector acumuló pérdidas superiores a los 27 mil millones de pesos entre agosto de 2025 y el 12 de agosto de 2026. Además, los datos de la organización indican que por cada mil toneladas importadas se dejan de producir 4 millones de pollos y se suprimen 280 empleos, acumulando más de 40,700 fuentes laborales no creadas desde 2022.
Preocupación por restricciones sanitarias en Europa
Un factor adicional de alerta para la avicultura mexicana es la decisión de la Unión Europea del pasado 12 de mayo, la cual excluyó a Brasil de la lista de países autorizados para exportar carne de ave debido al incumplimiento en los requisitos sobre el uso de antimicrobianos. Dicha regulación entrará en vigor el próximo 3 de septiembre, lo que genera el temor fundado en la industria nacional de que el excedente de carne que no ingrese a territorio europeo sea desviado hacia el mercado mexicano.
Inversiones en riesgo y solicitud de cupos
La avicultura nacional genera más de 886 mil empleos directos e indirectos. La incertidumbre actual pone en entredicho el compromiso de inversión por 3,500 millones de dólares anunciado por el sector para el periodo 2026-2030, recursos destinados a infraestructura, innovación y a la generación de más de 18 mil empleos directos en concordancia con el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan México. Por esta razón, la UNA reitera que no busca el cierre de fronteras, sino reglas equitativas mediante cupos que complementen el abasto sin desplazar al productor mexicano.








