Este ataque, ocurrido el 18 de abril, se produjo tras la devolución de toallas supuestamente sucias por la arena de la playa, evidenciando el peligro de hospedarse en lugares no regulados adecuadamente.
El incidente, que tuvo lugar el 2 de marzo, ocurrió cuando el agresor se opuso a que su compañero cargara pasaje cerca de su base, evidenciando la creciente violencia entre los trabajadores del transporte en Cancún.