Los agricultores sin acuerdo de Segob intentaron derribar las vallas de seguridad. La demanda principal es elevar el precio de garantía del maíz a 7 mil 200 pesos por tonelada
Ciudad de México. Tras una infructuosa jornada de diálogo con autoridades federales, agricultores abandonaron las instalaciones de la Secretaría de Gobernación (Segob) en la Ciudad de México, sin acuerdo alguno. El objetivo de los productores, provenientes principalmente de Michoacán, Guanajuato y Jalisco, era lograr un incremento en el precio de garantía del maíz a 7 mil 200 pesos por tonelada; sin embargo, al no obtener una respuesta positiva, la reunión concluyó en un ambiente de tensión y reclamos.
Los manifestantes habían ingresado a la sede de la dependencia alrededor del mediodía. A su salida, y visiblemente molestos, los agricultores sin acuerdo de Segob intentaron protagonizar un “portazo”, tratando de derribar las vallas de seguridad que protegían el inmueble. Este intento provocó un breve enfrentamiento con los elementos de la policía que resguardaban la dependencia, lo que obligó a las autoridades a cerrar las puertas para evitar que los manifestantes pudieran acceder al interior o generar incidentes mayores.
Advertencia de paro nacional
Eduardo Romero, uno de los productores que encabezó la manifestación y originario de Michoacán, advirtió a los medios de comunicación que el movimiento de campesinos no cesará hasta que sus demandas sean atendidas por el gobierno federal. “Somos más de 20 estados los que estamos en diferentes lugares, en distintas carreteras, en puntos estratégicos. Ya nada más estamos a la voz de lo que nos den los gobernantes. Tenemos más de un año en esto”, declaró el líder agrario.
Los representantes del movimiento advirtieron que si el gobierno federal no ofrece una solución favorable a sus peticiones en los próximos días, procederán a ejecutar su amenaza de realizar un paro nacional de actividades, acompañado de bloqueos carreteros simultáneos en al menos 20 estados de la República Mexicana. Esta medida de presión busca obligar a la administración actual a establecer el precio de garantía del maíz en los 7 mil 200 pesos por tonelada, argumentando la necesidad de asegurar la rentabilidad de su producción.










