El objetivo es evaluar su infraestructura y determinar si merecen la categoría, estableciendo nuevas clasificaciones y revocando nombramientos a quienes no cumplan.
Este gravamen ha desatado una ola de amenazas por parte de las empresas, que advierten sobre la posible retirada de frecuencias y la cancelación de viajes a destinos mexicanos.
Estos números reflejan la vitalidad del aeropuerto como una de las principales puertas de entrada y salida de México, especialmente en el contexto turístico.