La cúpula del olimpismo mundial aprobó el regreso de Rusia a las justas veraniegas, eliminando las restricciones que obligaban a sus atletas a competir como neutrales.
Una nueva política del COI determina que las categorías femeninas serán exclusivas para mujeres de origen biológico, utilizando pruebas genéticas para asegurar la equidad competitiva.
Tras una recompensa de 15 mdd, el exatleta Ryan Wedding se entrega en México; el embajador Johnson destaca la cooperación con el gobierno de Sheinbaum.