. Según un informe reciente, diversas fuentes de contaminación, que incluyen desechos industriales y la falta de tratamiento de aguas residuales, han deteriorado la calidad del agua en la región, poniendo en riesgo la vida marina y la salud pública.
Amaro indicó que se espera un incremento significativo en la llegada de esta alga a medida que avanza la primavera y se acerca el verano, con una posible acumulación de entre 23 y 25 millones de toneladas métricas en el Atlántico y el Caribe.