Debido al gasto rígido y al apoyo financiero continuo a Pemex, la agencia Moody’s redujo la calificación de la deuda mexicana, dejándola al borde del grado de inversión.
El gobierno federal inicia 2026 con un superávit de 58,770 millones de pesos en las finanzas públicas. El informe de la SHCP destaca una mayor recaudación de ISR e IVA, junto con una reducción del 21% en el costo de la deuda.
Un informe reciente de la OCDE advierte que la deuda de México corre el riesgo de alcanzar el 65% del Producto Interno Bruto. El organismo internacional sugiere reformas profundas para asegurar la estabilidad financiera del país a largo plazo.
México logra una colocación de bonos en México por 9,000 millones de dólares en 2026, rompiendo récords históricos y atrayendo una demanda masiva de inversionistas.
Los apoyos del gobierno federal a Pemex salvaron los Ingresos petroleros México, disfrazando una caída de 14.1%. La SHCP contabilizó las transferencias como entradas de dinero.
Durante la conversación con el periodista Miguel Aquino, Pech destacó que, aunque la idea de fortalecer estas entidades ha sido bien recibida, la falta de un plan financiero claro genera incertidumbre sobre su viabilidad y impacto en la economía nacional.