La reestructuración del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca incluye despidos de personal estratégico, buscando reducir su tamaño y aumentar el poder de otras agencias.
Este cambio abrupto ha revivido la controversia que ya había surgido durante su primer mandato, cuando la administración Trump también decidió suspender el sitio en español, lo que muchos interpretaron como un desdén hacia la comunidad hispanohablante de Estados Unidos.