El gobierno federal ha argumentado que la electrificación es esencial para el correcto funcionamiento del tren y para asegurar un manejo eficiente de la energía.
Este rechazo, anunciado el 8 de marzo de 2025, pone de relieve la creciente preocupación por la protección del medio ambiente en una región que enfrenta presiones significativas por el desarrollo turístico.
Según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se contempla la construcción de una estación depuradora escalable que se implementará en dos etapas, lo que permitirá adaptarse al crecimiento del desarrollo y al incremento del número de usuarios.
Además, la nueva infraestructura se desarrollará en una zona que ha sufrido daños debido al paso de la vía del Tren Maya, un proyecto que también ha sido objeto de críticas por su impacto ambiental.