Los gobiernos de Milei y Lula da Silva suspendieron la representación diplomática al máximo nivel tras desatarse la crisis diplomática entre Argentina y Brasil.
Durante un encuentro ministerial, el secretario Marco Rubio denunció el terrorismo político de extrema izquierda y vetó la entrada a sus colaboradores.
Roberto Lazzeri aclaró el estatus del proceso contra Rocha Moya, señalando que México actuará firmemente cuando se cumplan los requisitos legales de extradición.