El incidente ocurrió el 23 de febrero de 2025, cuando los vecinos, cansados de la violencia perpetrada por el sujeto, decidieron tomar justicia por sus propias manos después de que este le prendiera fuego al animal.
. Este hecho ha encendido un debate sobre el uso de la fuerza en el ámbito escolar, poniendo de relieve la necesidad de revisar las políticas de disciplina en las escuelas.