La Defensoría de Derechos Humanos de Oaxaca concluyó que la muerte de Diego Ignacio Paz fue una ejecución extrajudicial de policías, desmintiendo la versión de alcohol en el joven.
De acuerdo con los testimonios, las autoridades militares han identificado a varios trabajadores como sospechosos del robo, lo que ha llevado a procedimientos que incluyen detenciones en las oficinas, restricciones en el uso de teléfonos celulares y revisiones exhaustivas.