Ante la creciente crisis de gobernabilidad en Perú, el Congreso decidió remover a José Jerí por omitir reuniones con empresarios extranjeros en su agenda oficial.
La destitución de Boluarte llevó a que José Jerí asume la presidencia interina de Perú, en un giro político impulsado por el Congreso ante la crisis de seguridad y crimen organizado.