Esta decisión, anunciada en medio de crecientes tensiones internacionales, marca un escalón alarmante en la escalada del conflicto y refleja la política de defensa de Moscú frente a lo que considera amenazas externas inminentes.
El secretario de prensa del Kremlin, Dmitry Peskov, calificó estas afirmaciones de "completamente falsas" y "pura ficción", desestimando la idea de que tal diálogo haya tenido lugar. Esta declaración se produce tras un artículo del Washington Post que indicaba que Trump había instado a Putin a no intensificar el conflicto, recordándole la significativa presencia militar estadounidense en Europa.
El conflicto en la frontera norte de Israel se intensificó el 4 de noviembre, cuando el Ejército israelí confirmó que más de 100 proyectiles fueron disparados desde Líbano por la organización chií Hizbulá.