La asociación reconoce que su muerte simboliza un atentado no solo contra su vida, sino contra las instituciones que trabajan para garantizar el orden público y la seguridad de los ciudadanos. Esta situación pone de manifiesto los desafíos que persisten en la lucha contra la delincuencia organizada.
Su labor al frente de la corporación fue reconocida por diversas autoridades debido a su firme postura contra la delincuencia organizada, ya que había dado de baja a elementos vinculados con grupos delictivos y había participado en labores para desmantelar células criminales que operan en el municipio.