Con profundo pesar se informa el fallecimiento de Carlos Ortiz Mena Salinas, empresario y visionario que dedicó gran parte de su vida al desarrollo turístico sustentable de la Riviera Maya y al fortalecimiento de las comunidades de la región.
Desde mediados de la década de los ochenta impulsó el desarrollo turístico de Akumal, contribuyendo a consolidarlo como uno de los destinos más emblemáticos del Caribe Mexicano. Convencido de que el turismo debía traducirse en bienestar para la población, promovió iniciativas que generaron empleo y oportunidades para las comunidades de Akumal, Chemuyil y la zona maya.
Fue uno de los principales impulsores de la creación del poblado de Chemuyil en la década de los ochenta, con el objetivo de ofrecer vivienda y mejores condiciones de vida para quienes trabajaban en el naciente desarrollo turístico de la región.

Asimismo, participó en la creación del Centro Ecológico Akumal, institución de la que continuaba siendo Presidente de su Consejo Directivo y desde la cual, por más de 25 años, impulsó la conservación ambiental, la investigación y el desarrollo comunitario.
Hijo del destacado mexicano Antonio Ortiz Mena, Carlos Ortiz Mena Salinas deja un legado de visión, compromiso social y amor por México, reflejado en décadas de trabajo en favor del desarrollo responsable de Quintana Roo.
Le sobreviven sus hijos Carlos, Xavier, Adrián, David y Diego, así como sus nietos y demás familiares.
Su legado permanecerá en Akumal, en sus instituciones y, sobre todo, en las miles de personas cuya vida fue impactada por su trabajo y generosidad.










