Un operativo derivado de las investigaciones por el asalto en Lerma permitió asegurar más de mil cajas de medicamentos controlados ocultas en una clínica de la CDMX.
Tras recibir un citatorio por un operativo con agentes de la CIA realizados sin conocimiento del Gobierno federal, Maru Campos denunció persecución política ante la FGR.
La delincuencia organizada intensificó sus agresiones mediante el uso de drones con explosivos en Guerrero, afectando un depósito de autos en Chilpancingo.