La jueza Katherine Polk analiza las abundantes evidencias sobre los presuntos nexos de servidores públicos con el crimen organizado
Nueva York, EUA. El panorama judicial para el exsecretario de Seguridad de Sinaloa se ha tornado sumamente complejo en los tribunales de Nueva York, debido a que la jueza federal Katherine Polk calificó como abundantes las evidencias recopiladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en su contra. Durante la segunda comparecencia del exfuncionario en la Corte del Distrito Sur, se determinó que la cantidad de información es masiva; por lo tanto, la fiscalía estadounidense dispondrá de un plazo de 60 días para organizar el expediente completo y ponerlo a disposición del equipo legal de la defensa.
Proceso contra Gerardo Mérida
De acuerdo con lo expuesto por la magistrada Polk, el volumen de datos e informes de inteligencia es tan amplio que requiere obligatoriamente de dos meses para su procesamiento logístico, puesto que el caso involucra a múltiples señalados que están siendo presentados ante la justicia de forma escalonada. Las acusaciones de las autoridades norteamericanas apuntan de manera directa hacia presuntos vínculos con el crimen organizado, específicamente con la facción de Los Chapitos perteneciente al Cártel de Sinaloa.
Implicados de alto perfil
La investigación penal posee un fuerte impacto político, ya que no sólo involucra al antiguo responsable de la seguridad pública sinaloense, sino que también señala formalmente a Rubén Rocha Moya, quien actualmente se encuentra como gobernador con licencia de la entidad. Asimismo, el pliego acusatorio del Departamento de Justicia incluye a otros ocho funcionarios de la administración estatal, construyendo un caso complejo en donde se analizan las abundantesredes de protección institucional que presuntamente favorecieron a las organizaciones delictivas.
Calendario judicial en marcha
La fijación del calendario procesal marca el inicio de un juicio histórico para la política mexicana, mientras tanto, los litigantes esperan la entrega formal de todas las evidencias acumuladas por las agencias de investigación internacionales. De esta forma, las autoridades judiciales de Nueva York buscan esclarecer la penetración del narcotráfico en las estructuras gubernamentales sinaloenses, configurando un escenario donde los testimonios y los registros documentales serán fundamentales para dictar una sentencia definitiva.









