Las autoridades judiciales de la Unión Americana analizan las misivas enviadas desde el penal de Florence donde el recluso pide intervención de la presidenta
Nueva York, EUA. El excapo del narcotráfico Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera formalizó una nueva petición legal ante los tribunales de Estados Unidos para exigir su repatriación a territorio nacional; por consiguiente, el fundador de la organización criminal sinaloense solicitó de manera directa el respaldo institucional del Poder Ejecutivo Federal para concretar dicho movimiento. Mediante una misiva enviada al juzgador Brian Cogan, fechada el 2 de junio de 2026, el recluso detalló las coordenadas oficiales del Palacio Nacional con el objetivo de agilizar los canales diplomáticos pertinentes. El actual convicto, quien padece un régimen de aislamiento absoluto dentro de la prisión de máxima seguridad ADX Florence en el estado de Colorado, argumentó que requiere la mediación gubernamental, por lo que pide intervención de la presidenta para revisar los términos de su actual confinamiento.
Alegatos del proceso
La defensa del procesado argumentó que el juicio efectuado en el país vecino careció de imparcialidad regulatoria; asimismo, el remitente culpó a las antiguas administraciones federales de propiciar los escenarios de confrontación que ensangrentaron diversas regiones de la República Mexicana. De esta forma, el prisionero redactó en un manuscrito en inglés que sus acciones delictivas del pasado representaron únicamente mecanismos defensivos para salvaguardar la integridad de su núcleo familiar. Sin embargo, el texto judicial exhibió múltiples deficiencias de redacción debido a que el imputado reconoció sus limitaciones lingüísticas para litigar por cuenta propia. Ante este panorama, el originario de Badiraguato pide intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo con el propósito de transferir su custodia al sistema penitenciario de su país natal.
Súplica de clemencia
En una segunda correspondencia datada el 4 de junio de 2026, el sentenciado a cadena perpetua modificó su postura discursiva para implorar misericordia al magistrado estadounidense. Mientras tanto, el refrito criminal manifestó que la penalización impuesta en el año 2019 modificó por completo su perspectiva personal, prometiendo un comportamiento pacífico a favor de la sociedad civil. En consecuencia, Guzmán Loera apeló a motivaciones sentimentales relacionadas con el crecimiento de sus descendientes menores y el reencuentro con su cónyuge, Emma Coronel, quien ya recuperó su libertad en la Unión Americana. De este modo, las esferas gubernamentales de ambas naciones han guardado absoluto silencio en torno a este escrito donde el prisionero pide intervención de la presidenta mexicana desde su celda estadounidense.




