Este cierre, que incluye las zonas sur y oriental del puerto, ha llevado a la Capitanía de Puerto a suspender las actividades acuáticas recreativas y de pesca, una decisión que impacta a numerosos pescadores y turistas en la región.
Según el último informe de las autoridades meteorológicas, se anticipan lluvias fuertes con posibles tormentas eléctricas desde el 28 de octubre y durante varios días, lo que representa un desafío para la infraestructura local y la seguridad de la población.