Almanza había agradecido los esfuerzos de las autoridades estatales, pero solicitó el apoyo de las fuerzas federales para enfrentar a la delincuencia organizada que domina la zona. La Concanaco-Servytur condenó enérgicamente su asesinato, señalando que "no se puede permitir que el temor y la violencia sigan afectando nuestras vidas, desarrollo social y actividades económicas".