De acuerdo con los testimonios, las autoridades militares han identificado a varios trabajadores como sospechosos del robo, lo que ha llevado a procedimientos que incluyen detenciones en las oficinas, restricciones en el uso de teléfonos celulares y revisiones exhaustivas.
La determinación del tribunal reafirma el derecho del sindicato a continuar operando, aunque no ha terminado con las disputas que marcarán el clima laboral en el ayuntamiento.