La situación ha suscitado comentarios negativos hacia el Sindicato Andrés Quintana Roo, que agrupa a los taxistas, especialmente tras una serie de agresiones documentadas en los últimos meses. La falta de una respuesta contundente por parte de los líderes sindicales, como Rubén Carrillo, ha dejado a muchos taxistas sintiéndose desprotegidos y abandonados en un entorno cada vez más competitivo.