En un giro legal inesperado, el príncipe Enrique enfrenta demanda por parte de su antigua organización Sentebale, acusándolo de coordinar ataques contra su reputación.
El Príncipe Andrés, segundo hijo de Isabel II, renunció a su título real. La decisión se produce en medio de controversias por sus vínculos con Jeffrey Epstein, acusado de abuso sexual de menores.