Un delegado en Lázaro Cárdenas encabeza una protesta comunitaria por balones defectuosos repartidos a jóvenes de comunidades rurales por la Dirección del Deporte.
Tras aparecer con vida, el académico de la Ibero Puebla denuncia abuso de autoridad y revela que fue torturado y ocultado de los registros oficiales en Apodaca.