Tras el aval de 22 congresos locales, se ratifica la jornada laboral de 40 horas semanales, garantizando que no habrá reducción de sueldos para los trabajadores.
Con voto unánime, avanzó la reforma para la jornada de 40 horas en San Lázaro, estableciendo una disminución salarial prohibida y una transición hasta 2030.