Preocupación por desnutrición infantil
José María Morelos, Quintana Roo – La alimentación insuficiente o de mala calidad, especialmente el consumo excesivo de refrescos, ha provocado desnutrición y anemia en comunidades rurales del municipio. Eréndira Peralta Martín, nutrióloga de la Casa de la Salud de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (Uimqroo), explicó la situación. Alumnos de salud comunitaria acuden a ocho pueblos como promotores, buscando así mejorar la salud de los niños en José María Morelos.
Trabajo de campo en comunidades
Cada alumno tiene a su cargo entre 20 y 25 niños, a quienes pesan y miden periódicamente. Así determinan si los pequeños crecen conforme a su edad. Por desgracia, ya detectaron muchos casos de desnutrición. Visitan comunidades como Kancabchen, Naranjal Oriente, San Diego, San Marcos, San Felipe, San Antonio Tuk, La Esperanza y Sacalaca. La experta señaló una causa común, pues la mala alimentación impide a los menores absorber los nutrientes necesarios.
Impacto del consumo de refrescos
El consumo de refrescos representa una de las principales problemáticas. La nutrióloga Eréndira Peralta explicó su efecto: “Si una mamá le da un caldo de pollo a su niño, pero también le da refresco, el refresco bloquea la absorción de los nutrientes del caldo”. En la zona maya, es común ver cómo llenan los biberones de los bebés con refresco. Esta práctica resulta muy dañina, ya que los bebés no deben consumir productos con azúcares añadidos y cafeína. Esta situación amenaza seriamente la salud de los niños.
Detección y tratamiento de anemia
La Uimqroo también mantiene una alianza estratégica con Medical Mission Network. Realizan brigadas que recorren estas comunidades para detectar anemia o riesgo de anemia en los infantes. En Sacalaca, una de estas comunidades, los resultados son preocupantes. De 40 niños cuya sangre fue analizada, 10 resultaron tener anemia o estar en riesgo. Estos menores reciben un tratamiento de 40 días con suplementos de hierro.
Educación nutricional como clave
Todas las madres de estos infantes obtienen información nutricional vital. La imparten los alumnos “promotores” de la Uimqroo. La nutrióloga concluyó que “es urgente frenar la normalización del consumo de productos dañinos entre los más pequeños.” Añadió que la educación nutricional a las familias es clave para revertir esta problemática. Este esfuerzo es esencial para el futuro, buscando garantizar el bienestar y la salud de los niños en José María Morelos.









