El objetivo es evaluar su infraestructura y determinar si merecen la categoría, estableciendo nuevas clasificaciones y revocando nombramientos a quienes no cumplan.
Busca posicionar el sur-sureste de México turísticamente, esperando 5.5 millones de visitantes y 60 mil millones de pesos en derrama económica, a través de una red de hoteles, parques y el Tren Maya.