Cancún, Quintana Roo.— La propuesta de construir un cuarto muelle en Cozumel ha generado una fuerte oposición. Los hoteleros de la isla se unieron en un rotundo “No”, sumando su voz a la de empresarios y la sociedad civil. Argumentan, por consiguiente, que esta infraestructura adicional amenaza directamente el ecosistema marino, el cual es vital para el éxito del destino turístico.
Unión contra el proyecto
La Asociación de Hoteles de Cozumel, que agrupa a 33 establecimientos con más de 4 mil habitaciones, ha manifestado su postura. Su presidenta, Beatriz Tinajero Tarriba, explicó el respaldo unánime de sus socios. La votación fue contundente: el 100 por ciento de los hoteleros votó en contra del proyecto. Beatriz Tinajero Tarriba destacó que la isla ya posee la infraestructura portuaria necesaria. Los tres muelles existentes son suficientes para recibir cruceros y manejar el flujo de turistas.
La preocupación principal radica en el impacto ambiental. Cozumel es hogar del segundo arrecife más grande del mundo. La construcción de un nuevo muelle podría dañarlo irreversiblemente, así como afectar otras especies marinas. Este ecosistema es un atractivo turístico crucial. Además, los empresarios enfatizan la saturación de visitantes. La infraestructura actual es adecuada, mientras que un cuarto muelle solo agudizaría la presión sobre los recursos.
Impacto ambiental y económico
La dirigente recordó experiencias pasadas. La construcción del muelle de Punta Langosta, en su momento, requirió dragado. Esta acción ocasionó una afectación considerable en esa área específica. Tinajero Tarriba, por lo tanto, expresó que la experiencia debe servir como lección. Un nuevo dragado para un cuarto muelle provocaría daños irreparables a los arrecifes y ecosistemas. El sector turístico depende en gran medida de la salud de estos recursos naturales.
Aunque el proyecto no se ha formalizado, la inquietud crece entre los habitantes de Cozumel. Temen un desequilibrio ambiental y social. La isla se enorgullece de su compromiso con la sostenibilidad. La llegada masiva de turistas, facilitada por un nuevo muelle, podría comprometer este equilibrio. La presidenta de la Asociación de Hoteles de Cozumel concluyó su intervención subrayando la importancia de la cohesión entre los distintos sectores. Solo así se puede defender el futuro de Cozumel frente a la construcción de un cuarto muelle.
La voz de la comunidad
El “No al Cuarto Muelle” representa una voz unificada. Esta iniciativa integra a la comunidad hotelera, empresarial y civil. El objetivo es proteger el patrimonio natural de Cozumel. También buscan preservar la calidad de vida de sus residentes. La decisión final sobre este proyecto tendrá repercusiones profundas.
La sostenibilidad del turismo en Cozumel depende de estas elecciones estratégicas. La conservación del arrecife y la gestión responsable del flujo de visitantes son esenciales. Estas acciones asegurarían la viabilidad del destino a largo plazo. Así, se preservaría el encanto único de la isla.









