El gobierno boliviano oficializa la emergencia económica mediante un decreto de salvataje nacional
La Paz, Bolivia. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha tomado la determinación de declarar formalmente una emergencia económica y social en todo el territorio nacional, debido a la severa crisis financiera que atraviesa el país sudamericano. Esta medida drástica busca estabilizar las finanzas públicas mediante el retiro inmediato del subsidio a los combustibles, una política que estuvo vigente por más de dos décadas y que generaba un gasto anual superior a los 2,000 millones de dólares para el Estado boliviano. A través de un mensaje televisado, el mandatario calificó este decreto como una decisión histórica de salvataje que permitirá actuar con firmeza frente a las deficiencias normativas heredadas de los gobiernos anteriores encabezados por el Movimiento al Socialismo.
Ajuste de los energéticos
La reestructuración del sector energético implica que el precio del litro de gasolina especial ascenderá a 6.96 bolivianos, mientras que la versión premium se fijará en 11 bolivianos, lo cual representa un ajuste significativo frente a los costos previos. Asimismo, el diésel alcanzará un valor de 9.80 bolivianos por litro y el jet fuel se ubicará en 10.74 bolivianos, manteniendo únicamente el costo de la garrafa de gas licuado de petróleo en 22.50 bolivianos para proteger el consumo doméstico. Estas tarifas temporales regirán durante los próximos seis meses, con la finalidad de mitigar el impacto del subsidio estatal sobre las reservas federales, al tiempo que se facilita la importación de energéticos al retirar el diésel de la lista de sustancias controladas.
Incremento al salario mínimo
Con el objetivo de salvaguardar el poder adquisitivo de los ciudadanos ante la emergencia económica, el Ejecutivo dispuso que a partir del 2 de enero el salario mínimo nacional experimentará un alza del 20 %, pasando de 2,750 a 3,300 bolivianos mensuales. Por consiguiente, se espera que este ajuste salarial, equivalente a un rango de entre 395 y 474 dólares, ayude a las familias a enfrentar la inflación, aunque el monto será revisado nuevamente al finalizar el próximo año tras entablar diálogos con el sector privado y obrero. Además de estas compensaciones directas, el gobierno implementará un régimen extraordinario de repatriación de capitales con tasa impositiva cero para incentivar la entrada de divisas y recuperar la liquidez necesaria para el crecimiento productivo nacional.
Refuerzo a programas sociales
Finalmente, el mandatario subrayó que el plan de rescate posee un enfoque social sólido, por lo que la Renta Dignidad para adultos mayores subirá de 300 a 500 bolivianos para mejorar sus condiciones de vida inmediatas. De igual manera, el Bono Juancito Pinto, destinado a reducir la deserción escolar, se incrementará de 200 a 300 bolivianos anuales, asegurando que los sectores más vulnerables reciban apoyo directo durante este proceso de transición estructural. Estas acciones coordinadas representan el pilar fundamental para mitigar la emergencia económica que Bolivia enfrenta actualmente, permitiendo que el Estado se adapte a las condiciones globales actuales mientras intenta proteger el bienestar de la población trabajadora y estudiantil en el corto plazo.









