El peso mexicano acumuló una apreciación del 5.61 por ciento impulsado por operaciones financieras y tasas de interés
Ciudad de México. La moneda nacional registró una apreciación acumulada del 5.61 por ciento durante el periodo comprendido entre enero y agosto, un avance impulsado primordialmente por operaciones de carry trade fundamentadas en el diferencial de tasas de interés, de acuerdo con un análisis emitido por el grupo financiero Base.
Comportamiento cambiario y factores externos
El tipo de cambio concluyó cotizando en 16.9971 pesos por dólar, reflejando una ganancia mensual del 1.87 por ciento frente a la sesión anterior y consolidando el mayor incremento mensual desde el mes de abril según los registros de Banxico y Banamex. Con este desempeño, el peso se posicionó como la quinta divisa con mayor ganancia durante agosto entre los principales cruces internacionales y la sexta en el balance anual, superado únicamente por monedas como el peso colombiano, la corona noruega, el dólar australiano, el shekel israelí y el real brasileño.
El movimiento cambiario alcanzó un mínimo de 16.8875 pesos por dólar el pasado 24 de agosto, marcando un nivel no observado desde el 29 de mayo de 2024, mientras que la volatilidad promedio se redujo al 4.15 por ciento, su registro más bajo desde diciembre de 2025. La tendencia favorable estuvo respaldada en las primeras semanas por indicadores macroeconómicos débiles en Estados Unidos, aunque se moderó tras el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole, manteniendo la especulación sobre posibles ajustes monetarios y un incremento de 25puntos base antes de concluir el año.
Perspectivas de volatilidad y mercado especulativo
En el mercado de Chicago, las posturas especulativas netas favorables a una apreciación del peso aumentaron un 13.59por ciento entre el 29 de julio y el 25 de agosto, reflejando el atractivo temporal de la divisa mexicana. Sin embargo, para el mes de septiembre, Grupo Financiero Base advirtió que no deben descartarse episodios de volatilidad debido a factores de riesgo como la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el panorama electoral estadounidense y las presiones inflacionarias derivadas de tensiones geopolíticas globales.








