El juez Brian Cogan recibió la solicitud de trato justo relacionada con el caso de Joaquín Guzmán
Nueva York, EUA. Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, exlíder del Cártel de Sinaloa, envió una nueva misiva al juez Brian Cogan, de la corte federal de Brooklyn, solicitando un trato justo y equitativo durante su reclusión en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado. En el documento, presentado formalmente este 17 de abril, el capo mexicano apeló a los principios constitucionales y a los términos de su extradición para exigir mejores condiciones de vida. Redactada en inglés, idioma que se encuentra estudiando en el penal, la carta reitera su descontento con el régimen de aislamiento al que está sometido. Por consiguiente, el caso de Joaquín Guzmán continúa generando actividad en los tribunales estadounidenses años después de su sentencia.
Denuncias de trato cruel e inhumano
En su mensaje, Guzmán Loera invocó la Primera y Octava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, las cuales protegen la libertad de expresión y prohíben los castigos crueles e inusuales. El sentenciado argumentó que las Medidas Administrativas Especiales (SAMs) bajo las cuales permanece bajo custodia son punitivas y han deteriorado gravemente su salud física y mental. Según documentos previos, el exlíder criminal ha denunciado de manera recurrente actos de tortura, mala alimentación e incomunicación casi total. De esta forma, el caso de Joaquín Guzmánpone a prueba los límites de los protocolos de seguridad en las prisiones de supermáxima seguridad.
Apelación a la autoridad del juez Brian Cogan
A pesar de cumplir una condena de cadena perpetua desde 2019, Guzmán Loera ha mantenido una comunicación constante con el juez Cogan, quien supervisó su juicio histórico. En esta ocasión, agradeció al magistrado por su “respuesta de justicia ante la ley” y solicitó su intervención ante el Buró Federal de Prisiones para suavizar las restricciones de su encarcelamiento. Mientras tanto, su equipo legal ha respaldado estas peticiones, señalando que el aislamiento prolongado vulnera los derechos humanos básicos del interno. Por lo tanto, el caso de Joaquín Guzmánsigue siendo un tema de debate sobre el equilibrio entre la seguridad nacional y las garantías individuales.
Contexto de reclusión en ADX Florence
Joaquín Guzmán comparte el penal de Florence con otros perfiles de alta peligrosidad, incluyendo a antiguos colaboradores y rivales del narcotráfico como Alfredo Beltrán Leyva y Genaro García Luna. El régimen de la “Alcatraz de las Rocosas” está diseñado para evitar cualquier contacto con el exterior, debido al historial de fugas del capo en México. No obstante, las múltiples cartas enviadas por Guzmán buscan reabrir canales de comunicación con su familia y mejorar su acceso a servicios básicos dentro del centro penitenciario. En consecuencia, el caso de Joaquín Guzmán se mantiene bajo el escrutinio de la corte de Nueva York ante estas nuevas solicitudes de revisión.









