Debido a una fuga originada en el tubo principal que abastece de agua potable a Chiquilá y Holbox, cientos de familia se quedaron sin el servicio por más de ocho horas.
El funcionario descartó que se vaya a ejercer “una política de terrorismo fiscal”, ya que este nuevo cobro estará únicamente dirigido a los negocios grandes que están explotando las zonas lagunares.
De acuerdo con los padres de familia, apenas el domingo pasado, el mismo sujeto entró a la escuela para romper lámparas, puertas y ventanas, además de tirar basura.
También dos retroexcavadoras y al menos ocho trabajadores, se encuentran rompiendo el pavimento de la explanada principal, donde de manera previa fueron retiradas cerca de 30 bancas y parte de las luminarias, así como las carretas comerciales.
Fue apenas este fin de semana cuando alrededor de cinco trabajadores comenzaron a realizar la cimentación donde se ubicará este monumento que, luego de ser propuesto en Cabildo, obtuvo 10 votos a favor y 1 en contra.
Sin embargo, el líder empresarial señaló que el ramo de la construcción seguirá afectado por la mano de obra, ya que la mayoría de estos trabajadores no son especializados en esta materia.
La investigación continúa abierta y se espera que se esclarezcan los hechos y se detenga a los responsables. Este caso ha conmocionado a la sociedad quintanarroense, que exige justicia y protección para las niñas y adolescentes.