El crudo alcanza niveles máximos no vistos desde hace un año debido a la interrupción de suministros en el Estrecho de Ormuz y el fracaso de las negociaciones nucleares.
Los precios del petróleo se disparan tras los ataques en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. El Brent sube a 76 dólares mientras los mercados mundiales buscan activos refugio ante la escalada del conflicto bélico.